Hoy he comido con unos árabes aún más ricos que yo, todos inmaculados con sus autoplanchables zobes (túnicas). Tras hablar un rato de trabajo la conversación ha derivado hacia “lo único”: coches nuevos. Mientras uno presumía de Range Rover nuevo, los otros le aconsejaban sobre carroceros que se lo personalizan en un plis plas. Llegado mi turno, todos me miran con envidia cuando les comento que he comprado mi segundo Scott, todo de carbono. Añado que éste no lleva ruedas de carbono, por ser más todoterreno que el anterior. No saben de cuál se trata, pero seguro se imaginan que es algo como un Viper, o Arrows, que transforma los Lamborghini…
Sobre las 4 pm me despido de ellos, ya que he quedado en ir a conocer las nuevas instalaciones de un cliente, para lo cual tomo un taxi que me lleva a tomar por saco, y más.
Sobre las 6 pm la jornada toca a su fin. Me piden otro taxi para volver al hotel y salgo a esperarlo fuera. Media hora más tarde allí sigo. No me importa mucho, ya que hoy me he levantado pronto para hacer una hora de elíptica, abdominales (que falta va haciendo) y estiramientos, y no tengo prisa. A las 6,30 un empleado de la empresa me acerca a la avenida más cercana, a fin de encontrar un taxi más fácilmente.
Para amenizar la espera aprovecho para llamar a mi jefe. Estoy preocupado por él, ya que el ministro Blanco ha propuesto reducir su sueldo dos tercios, pues es controlador. ¡Es controlador que te cagas!: “¿dónde estás?¿A quién has visto?¿Has firmado?¿Por cuánto?...”.
A las 7,30 sigo esperando, agradecido por el buen tiempo que hace, y recordando el día que casi acabo en un calabozo por aquí cerca intentando coger un puto taxi ( http://ramon-jetlagman.blogspot.com/2009/03/el-gym-de-los-jeques.html ).
Un rato más tarde me decido a cambiar de sentido -que no de acera-, y a buscar una parada de autobús. Mientras espero pasan dos taxis y les hago el alto. El segundo para.
Se conoce que el tipo –jovencito recién llegado de Pakistán- había dado menos clases de inglés que de conducir, así que le digo en español:
En Dubai no es difícil orientarse, sobre todo teniendo delante el edificio más alto del mundo. ¡La madre que lo parió!: ¡no sé si no han pagado a Iberdrola, o qué cojones pasa, pero el edificio, inaugurado hace unas semanas, está totalmente apagado! Menos mal que consigo ver la luz antipiñas para aviones…
Como era de esperar, el niu se pasa mis indicaciones un par de veces, aunque conseguimos rectificar –“no, si encima el muy sinvergüenza me clavará por la carrera”-.
A las nueve menos cuarto llegamos al hotel: -“¡Mira, tío, hotel Intercontinental, ya no eres tan niu como antes ¿verdad?!” Me da tanta pena que hasta le doy propina.
Como ya se ha hecho tarde me voy directamente al restaurante. Me sirve el mismo chico sensible de ayer. Como sabe que los gorditos endomorfos solemos ser adorables va y me sonríe coquetamente (… si me hubieras conocido cuando yo era Jetlag-Man te habrías enterao, cacho sarasa). Para que se de más prisa, también sonrío y le pido una cerveza.
Decido beber un par más, por si con el puntillo se me pudiera ocurrir algo gracioso que contaros. Lo acompaño con un plato al curry tan picante que si me descuido paso del blog y escribo un comentario en la web de La Guarra de las Galaxias.
¿He dicho picante? Cuando vuelve a pasar el sensible se enternece al verme llorar. Seguramente pensaba que me sentía nostálgico pensando en mi Manolo,… ¡pero es que lo que creía que eran judías, no eran sino chiles de no sé dónde, y me dejaron hasta sin respiración!
Terminé de cenar, pedí la cuenta, y firmé con un número de habitación equivocado,… por si acaso.
Sobre las 4 pm me despido de ellos, ya que he quedado en ir a conocer las nuevas instalaciones de un cliente, para lo cual tomo un taxi que me lleva a tomar por saco, y más.
Sobre las 6 pm la jornada toca a su fin. Me piden otro taxi para volver al hotel y salgo a esperarlo fuera. Media hora más tarde allí sigo. No me importa mucho, ya que hoy me he levantado pronto para hacer una hora de elíptica, abdominales (que falta va haciendo) y estiramientos, y no tengo prisa. A las 6,30 un empleado de la empresa me acerca a la avenida más cercana, a fin de encontrar un taxi más fácilmente.
Para amenizar la espera aprovecho para llamar a mi jefe. Estoy preocupado por él, ya que el ministro Blanco ha propuesto reducir su sueldo dos tercios, pues es controlador. ¡Es controlador que te cagas!: “¿dónde estás?¿A quién has visto?¿Has firmado?¿Por cuánto?...”.
A las 7,30 sigo esperando, agradecido por el buen tiempo que hace, y recordando el día que casi acabo en un calabozo por aquí cerca intentando coger un puto taxi ( http://ramon-jetlagman.blogspot.com/2009/03/el-gym-de-los-jeques.html ).
Un rato más tarde me decido a cambiar de sentido -que no de acera-, y a buscar una parada de autobús. Mientras espero pasan dos taxis y les hago el alto. El segundo para.
- “Buenas tardes, al hotel Intercontinental, por favor”
- “Sory, hay am niu”
- “OK, a la avenida Al Mina”
- “Sory, hay am niu”
- “OK, Al Mina, con Jeque Rashid
- “Sory, hay am niu”
Se conoce que el tipo –jovencito recién llegado de Pakistán- había dado menos clases de inglés que de conducir, así que le digo en español:
- “Anda, tira pallá, a ver si entre los dos conseguimos llegar a algún sitio”.
En Dubai no es difícil orientarse, sobre todo teniendo delante el edificio más alto del mundo. ¡La madre que lo parió!: ¡no sé si no han pagado a Iberdrola, o qué cojones pasa, pero el edificio, inaugurado hace unas semanas, está totalmente apagado! Menos mal que consigo ver la luz antipiñas para aviones…
Como era de esperar, el niu se pasa mis indicaciones un par de veces, aunque conseguimos rectificar –“no, si encima el muy sinvergüenza me clavará por la carrera”-.
A las nueve menos cuarto llegamos al hotel: -“¡Mira, tío, hotel Intercontinental, ya no eres tan niu como antes ¿verdad?!” Me da tanta pena que hasta le doy propina.
Como ya se ha hecho tarde me voy directamente al restaurante. Me sirve el mismo chico sensible de ayer. Como sabe que los gorditos endomorfos solemos ser adorables va y me sonríe coquetamente (… si me hubieras conocido cuando yo era Jetlag-Man te habrías enterao, cacho sarasa). Para que se de más prisa, también sonrío y le pido una cerveza.
Decido beber un par más, por si con el puntillo se me pudiera ocurrir algo gracioso que contaros. Lo acompaño con un plato al curry tan picante que si me descuido paso del blog y escribo un comentario en la web de La Guarra de las Galaxias.
¿He dicho picante? Cuando vuelve a pasar el sensible se enternece al verme llorar. Seguramente pensaba que me sentía nostálgico pensando en mi Manolo,… ¡pero es que lo que creía que eran judías, no eran sino chiles de no sé dónde, y me dejaron hasta sin respiración!
Terminé de cenar, pedí la cuenta, y firmé con un número de habitación equivocado,… por si acaso.

22 comentarios:
Ja ja ja, la verdad que estas entradas le alegran a uno el día. Un abrazo "gordito" veras como con tu nueva todoterreno enseguida recuperas la línea perdida, ¡anda que no vives bien! lo siento por tu jefe y es que el pepiño es el pepiño.
Espero que puedas regresar pronto. Es simpático leerlo, pero debes de estar hasta bien arriba.
La torre está cerrada porque se jodió un ascensor y la gente se acojonó... pero se acojonó de verdad. No sé yo si el taxista va a volver a encontrar clientes tan comprensivos como tú. Ay, madre, ten cuidado que tú dónde vas alguna lías..:)
No era un taxista niu era un taxista nui, digno de un spot de la muchachada!
Que paciencia!
eres un crack jajajaaaa
qué bueno! está guay que veas todo tan positivo. otro se hubiera cagado en tó por eseprar tantos taxis y tocar con un niu...
¿Firmaste con el nº equivocado para que no te cobrasen o para que el sensible no supiera tu room???
Echaba de menos estas andanzas, eres la pera, que tiemblen los taxistas que llega super-Ramón, o será más bien al revés, me parto, habrán flipado con tu nuevo "todoterreno", cuidado con el exceso de equipaje jeje
Ramón del ciclista y o triatleta se dice que lo único que no le da "por culo" es el viento. ¿Sigues siendo triatleta, verdad?;)
Que bueno que estés por aquí de nuevo.
Pero la próxima firma con el número correcto de la habitación que igual tienes motivo para otra "entrada" en el blog, claro ;-)
Buen viaje por Dubai y esperamos nuevas aventuras...jejeje
Si esperas unos dias puedes participar en el TRI que se celebra,claro quizas sea mejor regresar donde la flaca....
Ja, ja... muy bueno.
No te preocupes que ya no te detienen. Ya te van conociendo. En Dubai saben ya perfectamete quien eres.
Yo creo que te preparan todo cuando vas un poco en plan Show de Truman, y lo echan en Tv Dubai
Cagüen que bien vives. Yo cuando sea tan mayor como tú quiero vivir igual. Atutiplen.
du bais tú?
Buenísimo, patenta lo del controlador y lo del picante, no te hicieron falta más cervezas, tenías el puntito justo, sospecho.
jejej, muy bueno, joder todo te pasa a ti, jajaj, a mí me ha pasado algo parecido en Orihuela aunque sin tanto glamour, jajaj. A ver si nos vemos mariquita de desierto....
Bueno, veo que Jet FAT man no ha perdido un ápice de chispa literaria.
Hola Ramon, mi nombre es Alexander y te escribo desde Tenerife. He visto tu blog a través de otros y la verdad que me parece interesante. A partir de hoy me hago seguidor y te paso a leer regularmente. Te mando un fuerte saludo compañero y a seguir así.
Muchísimas gracias por vuestros comentarios. Tengo un ratillo y he preferido escribir otra entrada en lugar de contestar vuestros mensajes (impresentable que es uno).
No has tenido bastante, "amigo".
.........
Publicar un comentario en la entrada