Una semana más llega el momento de aburriros con detalles sobre el estado -o malestado- de mis entrenamientos:
El lunes entrené, y el martes también. El miércoles fue uno de esos días rutinarios que apenas merece la pena comentar: entrenamiento matinal; desplazamiento al aeropuerto de Alicante; colas; escala en Palma; colas; y llegada a Viena a las mil.
El jueves... no entrené, aunque reduje mis remordimientos con una buena dosis de abdominales y estiramientos. Tras la ducha de rigor, me disfrazo de currante y me voy a visitar clientes.
Sobre las 18,30 estoy de vuelta en el hotel (dulce hotel). Muerto de hambre, decido ponerme los vaqueros y una camiseta -hacía un día buenísimo-, y salgo a cenar por los alrededores.
Siento repetirme tanto, pero no ha sido una,... sino dos veces las que he recurrido por aquí a esa frase de Oscar Wilde que, con tanto acierto, dice: “Puedo resistirme a todo, excepto a las tentaciones”.

Son las 19,05, y me encuentro frente a la Wiener Staatsoper, o sea, el teatro operístico más importante del mundo. Hay gente entrando. “Jooer, tío, que vas en vaqueros y esto es Viena”. Cruzo la calle y me acerco al tablón de anuncios. “que no me guste, que no me guste” -voy repitiendo en acercándome. La Italiana en Argel, de Rossini. Un poco rollo, pues se trata de una ópera buffa -cómica-, larga, y con mucho recitativo, que es lo que hacían algunos compositores cuando se cansaban de escribir música y ponían a los cantantes a hablar, con un clavicordio dando la coña entre frase y frase. Joer, es que la compañía es insuperable, y el papel principal de tenor lo canta Juan Diego Flórez (creo que es colombiano), quien es a la ópera lo que yo represento para el triatlón: un diamante en bruto, sobre el que todos los ojos expertos se posan. Quedan entradas, y con muchos remordimientos me pongo en cola. El precio es razonable. Sigo en vaqueros, camiseta,... y muerto de hambre. Finalmente, la suerte se pone de mi parte: Sold Out, no quedan entradas. ¡Uufff! Me voy a cenar un schnitzel...
Me dirijo a los boulevares de Margareten Strasse, en busca de mi schnitzel y, dado que me encuentro en la ciudad más romántica del mundo, la nostalgia se apodera de mí:
Gdansk, Polonia, 2004. Mi entonces jefe (gran tipo, maratoniano, de mi edad -aunque os parezca increíble que exista gente tan mayor-, a ratos relativamente intransigente), y yo, nos encontramos cenando con unos clientes austriacos. Estos hablan alemán, su director comercial traduce al polaco, y yo de éste a español, aunque a ratos se oyen frases en inglés. Ambas partes sienten una animadversión extrema con la contraria, y la tensión es tal, que el resto de comensales presentes en el restaurantes están esperando que la reunión se convierta en espectáculo de un momento a otro. Entonces mi jefe, por aliviar el estado de nervios pregunta:
“Por cierto... ¿cuál es el plato típico de Austria?
El schnitzel .
¿Qué ingredientes lo componen?
Pues se trata de un filete, de carne de cerdo, o vaca, empanado.
Es un escalope -le traduzco-.
No, no, hablo en serio...
¿cuál es el plato típico de Austria?
El schnitzel, con patatas fritas.
¿De qué se trata?
Mire, ya se lo he dicho antes: es un filete, empanado, normalmente acompañado por patatas fritas, o ensalada.
... ¿Pero cómo hostias va a ser un puto filete empanao el plato típico de un país? Tiene que ser un problema de traducción ¿no?
Joder, igual que lo nuestro es una tortilla, o unos puñaos de arroz con cachos de lo que sea, lo suyo es un jodido escalope, así que cambia otra vez de tema, que estos miden dos metros cada uno y como le toques la fibra nacionalista vamos a salir de aquí a hostia limpia -le dije.
¿Ya está? ¿Eso es todo lo que coméis en Viena? ¿con putas patatas fritas? ¿es que no conocéis las patatas asadas?"

El cliente empieza a dar golpecitos en la mesa con el cuchillo...
Dile que como siga tamborilleando con el cuchillo voy a saltar la mesa y las va a pasar putas.
¿Qué está diciendo tu jefe?
Nooo,... que se pregunta si aquí las putas tocan el tambor sobre la mesa...
Bueno, bueno... No os podéis imaginar lo mal que lo pasamos mi amigo Tomek y yo traduciendo, por culpa del jodido schnitzel. Unos meses más tarde, Tomek y yo nos desternillábamos, recordando cómo ambos decidimos a partir de un momento dado no traducir lo que nuestros respectivos jefes decían. Aquella noche, una vez nos habíamos retirado a nuestras respectivas habitaciones, llamaron a mi puerta para invitarme a conocer Gdansk la nuit, por supuesto sin mi jefe. Ahora somos grandes amigos...
Por cierto, el viernes entrené nada más aterrizar, así como el sábado y el domingo.

22 comentarios:
Je je, qué bueno.
Al menos ponen carne, que en Bélgica el plato nacional son sólo patatas.
Pues yo, es schnitzel ese, me lo comía ahora mismo!
Anda que si llegan a poner Tosca, la Boheme, los Pescadores de perlas, la Traviata, Mme Buttefly, Aida, o alguna de esas buenonas y no hay entradas, con lo decidido que ibas...!!!
Por cierto, cuál te hubiera gustado que hubiera estado en cartel y con una entrada para ti?
:)))
Es que hay que reconocer que en Murcia de comer bien sabeis un rato largo, eh? Cómo llevas el tappering ilicitano? Yo voy bien, pero no llego allí hasta el sábado por la noche, asi que espero verte en la salida o esperame en la meta, donde den las cervezas, vale?
donde esté la Sacher que se quiten los empanados.
Acho y de los pasteles de sesos no dicen nada claro! por cierto esas gafas están homologadas?
El plato typical spanish...
mil tipos de paellas
mil tipos de potajes
mil tipos de cocidos
mil tipos de gazpachos
y mil largos etcéteras
con razón le gusta tanto España a Manolo Escobar ;-)
Garcias, Maca. El la Belgique: patatas y mejillones ¿no?. Veo que el Ironcat ya no tiene color para ti. Lo tienes chupao.
Gracias, cuñadita. En la Staatsoper cambian de representación cada día. Es una pasada. El día anterior hacían "El caballero de la Rosa", de Richard Strauss, durita, pero impresionante. Ahora ponen un pedazo de Rigoletto. En los viajes sólo me apunto si es de forma improvisada, pues tengo remordimientos yendo solo. Hace unos meses vi un Turandot en Londres, pero no iba en vaqueros (sinceramente, me procupaba más no haberme duchado...). En Hong Kong vi a los Eagles, jeje. Como es lógico, disfrutas más las que conoces bien (puccini, Verdi,...), por eso cuando era joven y feroz, si no las tenía, me compraba las óperas y leía los libretos antes de verlas. Por aquel entonces sí que vivía bien, y pasaba por todos los teatros del mundo (o cualquier acontecimiento musical que valiera la pena, que no todo va a ser carrozón).
Gracias, Lolo. Con pasta, se come bien en todos lados ¿no crees? Yo iré a Elche el domingo tempranito, que estoy a media hora, llegaré a meta el lunes, y si puedo conducir, estaré en casa antes del martes. Así que mejor nos saludamos antes de salir, jeje. Por si acaso, búscame en lo de las cervezas -con alcohol, no me hagas de las tuyas-.
Tú sabes mucho, doc. Aunque no sea lo más adecuado para el tapering, me zampé el schnitzel, con patatas fritas -aunque no me tomé applestrudel (o como se escriba eso), que también es muy típico.
Vaya vicio con los pasteles de carne, o los cierva (luego nos quejamos de lo mal que nos quedan los tops de ironman). ¿Te refieres a mis gafas de nadar? Son tan grandes que puedo guardar geles dentro...
Vaya cruce, Juankir. Pues sí, la verdad es que no nos podemos quejar de monotonía en la mesa, que aquí entendemos de pequeños placeres como el que más. Así lo pasamos de mal, con tanta tentación para beber y comer bien, tío. Vas a Elche ¿no?
Ja, ja, muy bueno. Oye, pues no sé si es la hora o qué, pero viendo la foto, a mí me parece de lo más apetitoso...
Oye, ¿la animadversión austriaco-polaca ó germano-polaca es algo general o fue algo puntual? ¿No será porque se han pasado la vida, junto con los rusos, invadiéndoles el país?
jeje molan esas anécdotas
Bueno Ramón, no sé si llegaré a la categoría de diamante en bruto del triatlón (sin tan siquiera haber debutado), pero aprendiz de viajero ya soy (ahora desde el aeropuerto de Vigo, a punto de salir hacia Madrid. Mañana en Sevilla y pasado Dios dirá). A lo que iba, la anédocta está simpática y me recuerda a una vez (ya sé que no tiene que ver con la comida), que en una negociación con unos alemanes mi jefe arrancó a pelo diciendo "güiar puur". Ahí paró y después se hizo lo que se pudo.
see you in Elche. claro q voy, lo tengo a 20km de casita!!
habrá quedada del foromtb. de todas maneras sabrás quién soy pq a mí en la pasta party me ponen solomillo al foie ;-)
Que buena la anécdota.. y el filete.. que me voy a cenar vamos.
Yo el applestrudel no lo habría perdonado. Uno de mis postres favoritos, desde que lo probé de enano en un restaurante alemán. El camarero dijo, tenemos applestrudel y profiteroles.
Yo dije "quiero lo primero que ha dicho".
Que ganas de Elche!! Yo estaré por allí todo el finde. Te veré en la salida, o cuando me pases, ....
joder, a mi este verano en Austria ma paso parecido. no me creia que el pato tipico fuera un puto filete empanao.
estaba rico y con mas con hambre pero no me jodas! un filete empanao...
nos vemos en Elche y tomamos unas mahous el sabado??
A los españoles,italianos...siempre nos pasa lo mismo,nuestra cocina es tannn buena que nos cuesta comer en otros países donde el plato típico puede ser este o fish and chips!!dios!! buen trabajo de traducción Ramón que casi se lía parda...otra vez un mcdonalds,que es más internacional!je!
saludos pa que veas que te leo, muy divertidas tus anécdotas.
Tentadoras, muy tentadoras siempre tus entradas.
Pdta: Habrás visto que en cuanto me llegó por mensajería la caja de vino que me habías prometido me inscribí como seguidor tuyo.!
No quiero saber como acabó Gdansk la nuit, pero tampoco si las putas tamborilean encima de la mesa. Curioso relato.
¿Dónde te habías metido, hijo?
Esparsaco, gracias, sí tiene buena pinta, sí. Tienes razón: a los polacos les han dado por todos lados, sobre todo porque siempre han creído que podían ganar, no como otros vecinos...
Gracias, Furi.
Xocas, no me acojones, que me dan pánico las azafatas. Que te sea leve. ¿güiar puur? No tengo ni idea de alemán, pero imagino la situación...
No iré a la pasta party, Juankir. Me encantaría, pero no me deja mi mujer (sábado, o domingo libre). Ya me dirás algo, que yo pongo más fotos que tú.
Que bueno, Guadi, calentito y con helado de vainilla. En Elche nos cruzaremos seguro, pues creo que vamos a tener unos atascos del copón (600 tíos en 5 km de circuito de carrera, uufff). Con tanta vuelta, intentaré que me hagan una foto delante de Clemente, jeje.
Bueno, Chulo, el empanao está rico, aunque no se lo han currado mucho... Mi mujer me deja ir a Elche un día, así que mejor que sea el domingo ¿no?
Gracias Rachel. Aquí eres encantadora, pero en tu blog ni me saludas. La interpretación es algo muy complicado, y como yo no soy un contratado, pues me invento lo que quiero, y asunto arreglado. También he estado con ellos, y con mi mujer, en Viena (pero sin ex jefe, ¡que se odiaban de verdad!). Te veo el domingo (si paso el corte en el agua... glups, glups).
Muchas gracias, Site. Espero que te gustara el vino. Ahora me falta por convencer a Isadora.
Joer, Mildo, que ahora vengo mucho por aquí. La nuit no acabó, y al día siguiente me tocó conducir hasta Lodz. Luego me dormí en el cine.
Joer te imagino,traduciendo hay en medio y me mondo jejeje.Joer con Juan Diego Florez¡¡¡¡ ese tio es una pasada,yo tuve la oprtunidad de tocar una vez con el y aunque la opera fuera una "mierda" hubiera merecido la pena oirle,aunque mejor en un turandot no?? jejej.
No cambies tio,sigue asi¡¡
Ferroman: ya te he contestado en tu blog. A ver si escribes más joyas como esa (ahora recomendaré a Atalanta que pase a verte). ¡Que envidia me das!: hombre de hierro,... y de "otros metales". Gracias por tus inmerecidas palabras y un a"brass"o.
Menos mal que les salva el Apfelstrudel (Strudel de Manzana), que sino...
Gracias, doctor, por enseñarme a escribir Apfelstrudel. Mira que está bueno, calentito y con helado de vainilla...
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